La evolución incesante del conocimiento y la aparición continua de nuevas tecnologías constituyen un desafío para las organizaciones modernas. El saber ya no es hoy en día el monopolio de las escuelas, sino que se crea también dentro de las empresas en el marco del ejercicio cotidiano de sus actividades. De esta manera aparece una nueva necesidad económica: la capitalización y la formalización de las competencias y habilidades de las empresas y de sus empleados. ¿Cómo? ¿Con quién? Y sobretodo, ¿cuáles son los objetivos? La Escuela de Minas de París propone a las empresas un acompañamiento en la búsqueda de respuestas adaptadas a cada situación.
Equivale a desarrollar las competencias y la calidad de los trabajadores para asegurar la durabilidad de la actividad en un mundo en renovación perpetua. Es también preparar a los futuros directivos para enfrentarse a un mundo en competencia donde la universalización y el desarrollo de la información constituyen las nuevas exigencias de los clientes. Finalmente, es también un preámbulo a la movilidad de las personas en el interior o exterior de la empresa. Esta movilidad, fuente de enriquecimiento mutuo para la empresa y el trabajador, asegura una mejor integración de la empresa con su entorno, tecnológico o cultural. La formalización y la capitalización del saber pueden traducirse de diversas formas. Según las necesidades y los objetivos, se tratará de definir programas de evolución, de permitir la movilidad del personal mediante el establecimiento de colaboraciones a diversas escalas geográficas o de enfrentarse a nuevas formas de organización.
Un programa de formación adaptado debe preparar a la empresa para enfrentarse a dos retos esenciales del mundo actual: la empresa debe encontrar su lugar en la sociedad moderna, y debe estar a la escucha del mundo a fin de seguir y anticipar la evolución tecnológica y social.
Debe crear empleo, desarrollar el espíritu emprendedor, garantía de futuro, respetar el medio ambiente y las exigencias de sus clientes. Esta empresa debe igualmente mantener a sus empleados en un alto nivel de preparación mediante el acceso a programas de formación situados en la frontera entre el mundo profesional y el académico.
Ha igualmente tomado conciencia de una nueva realidad económica en la cual la competencia se realiza a escala mundial y cuyo futuro dependerá de su capacidad para adaptarse a las nuevas tecnologías y a la evolución social.
Las empresas y organizaciones deben determinar su futuro dentro del entorno cambiante que acabamos de describir. Para ello deben analizar su posición actual y saber en qué quieren convertirse. Un diagnóstico claro y la puesta en marcha de una estrategia de evolución, en particular en términos de necesidades de formación, son las respuestas necesarias para enfrentarse al mundo de hoy. Sin embargo, estas respuestas no se encuentran en catálogos, ni tampoco aparecen de forma clara e indiscutible en el interior de la empresa, la cual debe, antes de planificar su futuro lejano, afrontar sus problemas día a día. La dificultad reside en hacer surgir una estrategia a medio plazo de cara a los problemas cotidianos. El acompañamiento estratégico exterior es una solución de eficacia probada.
La Escuela de Minas de París propone, en materia de formación, una colaboración en vistas a un futuro seguro.
La Escuela de Minas de París acompaña la evolución dentro de la empresa, poniendo su experiencia y sus competencias técnicas y pedagógicas a disposición del mundo de la industria. La Escuela toma en consideración las especificidades de cada uno de sus colaboradores, sus restricciones temporales, geográficas o de cualquier otra índole, para elaborar programas de formación originales y adaptados a la demanda.
Después de un diagnóstico de las necesidades del cliente, la Escuela de Minas de París utiliza sus redes de colaboración para responder de manera adaptada a sus expectativas Su red interna está formada por más de 1000 especialistas de sus dieciocho centros de investigación. Estos centros proponen diferentes programas de formación en distintas formas: seminarios en las diferentes especialidades de la Escuela y formaciones de larga duración que otorgan cualificaciones y diplomas. La Escuela de Minas forma parte además de varias redes nacionales e internacionales de escuelas u organismos de investigación y formación del mundo entero.
Numerosas empresas, francesas o extranjeras, colaboran con la escuela en estas actividades desde hace varios años, ya sea como beneficiarias de los programas de formación para sus directivos, ya sea como asociadas a los cursos de formación. En el primer caso, las empresas pueden beneficiar de programas anuales o de planes de formación adaptados a sus necesidades. En el segundo caso, las empresas benefician del saber de los estudiantes de carreras superiores para la realización de proyectos determinados. Ellas ofrecen en contrapartida una experiencia profesional y la oportunidad para el estudiante de poner en práctica la enseñanza recibida. Este catálogo presenta un resumen de los programas ofrecidos por la Escuela. Nosotros proponemos igualmente la elaboración de programas personalizados e incluso un plan de formación.
Las intervenciones de la Escuela de Minas pueden tomar formas muy diversas:
Estos diferentes tipos de formación a medida constituyen más de la mitad de la formación continua organizada por la Escuela y cubren muy diversos campos, a la vez sobre el plano técnico y el organizativo. La formación a medida concierne a todos los sectores de la economía, incluidos los grandes organismos como por ejemplo los hospitales. La importancia de la formación a medida es tal que puede afectar a la estrategia de la empresa y conducir a intervenciones de consultores en el campo de la formación, la investigación o la innovación, en Francia o en el plano internacional. La Escuela tiene como principio siempre buscar la definición y resolución de los problemas del cliente mediante la participación de los mejores especialistas provenientes de escuelas de ingeniería, universidades, empresas o administraciones. La Escuela posee numerosos recursos en esta materia, repartidos sobre todo el planeta.
Apoyándose tanto en sus institutos de formación especializada como en sus 18 centros de investigación, la escuela propone específicamente programas de formación en las siguiente áreas:
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Michel Schmit, Jefe de Estudios